LUNES DE CINE 03.12

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Christine Jesperson es una artista solitaria que trabaja como conductora de taxis para mayores. Ella utiliza sus fantasías artísticas para sentirse más cerca de sus objetos de deseo. Richard Swersey, dependiente de zapatería recién separado y padre de dos niños, parece estar preparado para las cosas sorprendentes que van a pasarle, pero cuando conoce a Christine, siente pánico. La vida no es tan complicada para los hijos de Richard. Robby, de siete años, mantiene un peligroso romance por Internet, mientras que Peter, de catorce años, se convierte en conejillo de Indias de unas chicas vecinas suyas, que están practicando para sus futuros noviazgos y bodas. En este universo, lo prosaico es trascendente y las personas comunes y corrientes se convierten en personajes luminosos que hablan de sus pensamientos más íntimos, siguen secretos impulsos y experimentan momentos de sincera humanidad que a veces se acercan a lo surrealista. Buscan compañía por caminos atormentados y finalmente encuentran alivio en los breves momentos en que consiguen conectar con alguien en la tierra.

Siguen siendo demasiado profundas para mí, para un lunes a las diez, después de una cena de chicas, de risas, de todo; de esta me quedo con ese par (0 3 o más) conversaciones surrealistas, la del niño, la del coche, al de la ajuar...; y digo yo que en León no suceden estas cosas, o al menos en mi vida no ocurren, aunque estos días que me recordais la anédota del reloj, visto desde fuera, más de uno se pondría a contar los tornillos que me faltan...; por cierto, el día que me toque elegir a mi la película o vemos Dirty Dancing ó Pretty woman, aviso!, que de estas nos sabemos los diálogos, los monólogos y hasta los pasos de baile! aunque estoy abierta a cualquier sugerencia, ahí os dejo el recado :)

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Sigo leyendote. Ni Ana,ni Raquel y aunque no me han invitado, repetiría Dirty Dancing, no por los pasos, si por la música y el dulce sabor de los recuerdos.