un año ha

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hace un año que se disolvía mi relación laboral con aquella empresa constructora que me viera nacer como jefe de obra. Un año trabajando solo por mi cuenta con los riesgos y ventajas que esto supone. Las segundas son fáciles, una libertad de horario y fecha de calendario solo condicionada por alguna visita inoportuna a alguna obra o algunas mediciones para antes de ayer. Los segundos son tangibles, y es que precisamente ahora trabajar por cuenta propia en el sector de la construcción no es la mejor de las opciones, sin embargo mi andadura pasado y todo lo que sembré antes me han ayudado este año a mantenerme a flote sin recurrir siquiera a lo ahorrado bajo el colchón o viga en cada caso. No es fácil convivir con esta situación económica, la verdad es que no sé si me imagino manteniendo a una familia así, la situación actual es básicamente inestable, y yo que todo lo razono y programo, me cuesta aceptar este hecho. Éste es uno de los motivos por los que estoy haciendo el curso Pasarela para Ingenieros de la Edificación (no lo voy a adjetivar porque solo se me ocurren cosas malas, y es que más que una pasarela es una soga, y una aquí haciendo de funambulista, con el vértigo que tengo....) El curso de ingeniera y las clases de saxofón, ya me veo de tour por las plazas de ciudades y pueblos y pueblines, creadora de un nuevo estilo musical. Una fusión de estilos jamás realizada: jazz y pasadoble. Lo llamaré Jazz Double o mejor aún Pasoblazz (o Pasoblass en español). Y me uniré a ese acordeonista sonriente de la calle Ancha que decimos ruso y no lo es, y formaremos un duo, Los Under Blazz. Y llenaremos plazas, esta vez de toros, sin toros ni toreros ni tonadilleras. Y tocaremos a duo, canciones renovadas y mezcladas, como El black Gato Montes, y el pájaro de Black Bird maullará ahora mientras el público corea un ooooleeeeee acompañado de un trago de de vozka.....
P.D. estudiar a partir de los treinta afecta a las neuronas que se habían librado de los vicios pasados. Qué mal.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

te veo en la plaza tocando el saxo con un cartelito que diga " la voluntad o una obrita".... y claro, yo pasando por allí, y echando mano a la pandereta por acompañar.