hay un juego para niños pequeñitos que consiste en introducir varias piezas de diferente forma y color en un cubo a través de su correspondiente abertura. En general cuando un bebé se entretiene con este juguete suele proceder de la misma manera, cuando no es capaz de hacer pasar una pieza simplemente la deja y toma otra.De mayores se nos olvida este concepto básico de vida, nos empecinamos en que las cosas deben ser de una determinada manera o el tiempo ha de transcurrir de una forma tan concreta que un día nos levantamos con una pieza en la mano que no podemos meter en el cubo y no somos capaces de coger otra. Generalmente viene acompañado de un sentimiento de fracaso absoluto en todo lo que haces en ese momento al que no encuentras solución. Se nos olvida que es tan simple como dejar esa pieza en el suelo y coger otra. Se nos olvida también que el fracaso es algo de lo que te recuperas y sin embargo, el tiempo perdido en intentar hacer pasar algo que no cabe por un agujero que no se hará más grande, no se recupera jamás.
Y si señores, es el momento de cambiar de pieza.... y volver a dormir como un bebé.
(He necesitado mucho tiempo hasta llegar a esta conclusión y mi cambio de pieza comienza con las pilas cargadas en un lugar donde siempre me hacen sentir especial, me voy unos días a Alemania)
Y si señores, es el momento de cambiar de pieza.... y volver a dormir como un bebé.
(He necesitado mucho tiempo hasta llegar a esta conclusión y mi cambio de pieza comienza con las pilas cargadas en un lugar donde siempre me hacen sentir especial, me voy unos días a Alemania)
3 comentarios:
y yo me voy contigo
flin
cuanta razón tienes... el problema viene cuando te encaja más de una pieza, bueno que narices!!!, supongo que es la salsa de la vida... Pasalo relindo en Deutschland (y que te encajen las piezas :-) ).
disfruta merilin...
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