Terminado el 2mil9 una se dedica a sacar las conclusiones que lo puedan resumir y de las que, a ser posible, aprenda un poquito para este que estrenamos. Dos cosas que destaco del ya pasado y que por suerte continúan en éste, mi vida con el saxofón y mi vida sin trabajar por cuenta ajena (lo que denomino paro sin paro porque por suerte no lo hago, lo de parar, se entiende, bueno y lo otro también o tampoco...) Las demás me las guardo, hoy no me apetece llorar. Ninguna propuesta nueva a excepción de la intrínseca de mejorar como persona en mi relación con los demás y conmigo misma, solo mantenerme tal y como estoy ahora y alguna vez en estado de embriaguez también, pero de los que se comparten. Resacas que no necesitan omeprazol ni aspirinas. Y muchos viajes nuevos y repetidos, y muchas palabras de igual. Acometemos año (y seguro que obras también), par, y me gusta cómo empieza este 2mil10.
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1 comentarios:
Me gusta verte con ese aire... con esa ilusión por la música y por continuar trabajando de lo que a ti te gusta de la forma que sea. De lo demás, hay que mejorar poco a poco, abriéndote y confiando en que todo va a estar bien porque si así lo haces el mundo se ve de otro color.
D.
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