Pretendía escribir una reflexión sobre la vida y después de mucho pensar en la medida en que una puede hacerlo, llegué a la conclusión de que la vida no tiene ningún sentido, pues el sentido lo es ella en sí misma. La vida es lo mejor y lo peor y toda la gama de sentimientos que caben entre ambos extremos, como si fuese colores y nosotros un lienzo inmaculado en el que pintar que va llenando de matices a medida que avanza el tiempo. Lo peor de la vida es que no tenemos ningún poder de decisión sobre ella, aunque nos parezca que somos libres de elegir no somos nosotros quienes tomamos las decisiones, me refiero a las relevantes, no a las fatuas o nimias o del día a día. Al final, como ya dijera alguna vez, en la vida somos náufragos a la deriva y donde quiere el mar las olas nos llevan; aunque seamos capaces de aprender cómo seguir avanzando aunque el viento sople en contra. De eso se encarga el tiempo pasado, o de eso se debería encargar, de llenarnos de recuerdos, de experiencias, de sapiencia, que nos ayuda a mejorar en esa gama sentimental de antes, o al menos a no empeorar el presente. Arrepentirse de lo vivido o de lo contrario, de lo dejado de vivir, no sirve de nada si no actúas en el ahora con lo que ya sabes. Cumplir años nos sirve precisamente para darnos cuenta, aunque sólo sea por momentos, de esa relación entre lo vivido, lo presente y lo que nos queda por vivir, y así sacarle jugo a cada uno de ellos.
La intención de tolo lo anterior es llegar a buen puerto un día como hoy en que abandono para siempre los veinte y me adentro en una nueva decena...
bienvenidos los treinta!.
2 comentarios:
Felicidades... bienvenida a una nueva decena que estoy segura será bien provechosa
D.
LaCigarra opina que:
La vida no es una cuenta atrás hacia un final inevitable. Es un viaje hacia delante abierto a todo.
Disfruta tu vida. Ha pasado un año más, no 10. Y al fin y al cabo no se trata de lo importantes o bonitos que son los zapatos que llevas, si no de lo que haces con ellos.
Buen camino.
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