
Poco antes de mudarme hice repaso de todo lo que me pertenecía del material cultural (llámese libros, discos, etc) que se podía encontrar en la ya casa de mis padres, resultado, mis posesiones cabían en un carretillo puesto que ni siquiera el 5% del mismo había sido costeado por mis bolsillos (esto pasa por tener hermanos mayores), en ese instante me hice la promesa de adquirir cada mes un cd y que cada libro que leyese acabase constituyendo mi patrimonio, debí entenderme mal en lo referente a lo musical ya que si hago cálculos me sale a más de uno por semana y algo mejor en los libros que si que me sale a uno por mes (ojo, sin contar con los "universitarios" más que nada porque aún no los he comprado...). Este mal entendido es fácil de entender (uy, que incongruencia), se juntan dos de mis adjetivos personales más importantes, cantarina (solo hay que preguntarles a mis compañeros de oficina y obra....) y caprichosa (solo hay que preguntarle a... cualquiera), así a mis grupos musicales de siempre se une el antojo de los que conozco por una o dos canciones de la radio, esto hace que algunas ocasiones descubra gente nueva como La sonrisa de Julia, Jamie Cullum o Pastora (el grupo, imprescindible en cualquier discoteca particular) y que en otras después de escuchado un par de veces o tres lo deje al olvido por falta de interés. De las últimas adquisiciones es El extraño viaje, Fangoria pertenece a los de siempre y como siempre a los que no me decepcionan, disco para escuchar música electrónica (de la que se me acopla al ritmo cardiaco o al revés) con reminiscencias de canciones como Mujeres rusas o El rey del glam, para ponerlo a sonar unas cuantas veces seguidas.
2 comentarios:
Me gusta esa táctica que tienes de compra, es una buena manera de hace ruqe lo que antes cabía en un cajoncillo ahora yo no entre ni en un armario, jejeje...
Pero si ser la pequeña es lo mejor!!!! Jejejeje, anda que no se aprovecha ná!!! XDDD
Fangoria no me gusta nada, igual es que me queda un poco lejos, jijijijiji.
Publicar un comentario