ARENA

|

Tenía preparada una entrada con bastante más ánimo y mejor humor que esta, pero a lo largo de la tarde tanto uno como otro han ido desapareciendo como un puñado de arena de unas manos secas..., en momentos así las anchas espaldas se estrechan y los problemas se vuelven más problema, sobre ese tejado lleno de goteras no cesa de llover y no das a basto achicando agua. El ceño se frunce y no hay más gestos en el tintero, sólo algún mohín desafortunado. Pesa la desazón. No alivian ni el café, ni la cerveza, ni las gominolas rojas, no alivia ni la contagiosa risa ajena. Percibes el frío de otra manera, desde dentro, tú entera eres un puente térmico. No alivia ni un abrazo fuerte ni un concierto de Pereza. La respiración se hace pesada, como si el aire fuese grisú, no hay donde escapar, estás perdida en ese desierto sin espada ni escudo ni yelmo. Y no alivian ni los besos.
P.D. hoy los pocos ánimos que tengo los cedo... y los besos también. Ánimo y un beso.

0 comentarios: