Acaba de cumplir un añín el hombrecito de mi vida, mi ahijado, y casi por estas fechas se cumplen ya nueve años! (nunca me había parado a contarlos...) desde que su madre y yo coincidiéramos en una residencia medio universitaria cualquiera de la ciudad de Burgos; poco en común, ella segoviana y enfermera en potencia entonces, yo leonesa y aparejadorucha ya ahora, y en un grupo de cinco posíblemente las que ocupaban los extremos (nunca fue un círculo). El año siguiente nos trajo el otro vértice del triangulo, fundamental para formar este polígono indeformable, y así pasamos el tiempo entre apuntes y prácticas, aerobics, cines, cafés, "operaciones", kinitos, capuccinos a las diez, playbacks a escondidas, confidencias, risas, lágrimas también, partidillos de futbito, fines de semana enteros sin nada que hacer, bocadillos de pan fresco los domingos, gofres en el baño, lavadoras robadas y chocolatinas a tutiplén, abrazos y besos tantos, cosquillas muy a mi pesar, siestas las más afortunadas, silencios, gritos (de alegría siempre!), post-it en las puertas, amaneceres, ocasos, despertares, sueños, ilusiones y también fracasos, y al final siempre ahí, al lado, para escuchar y para un fuerte abrazo... Desde entonces no he dejado de llevaros en los bolsillos del corazón y en lo desordenado de la razón (ya me conoceis), vamos que os pienso y os quiero todo el rato, mil, 2mil, un millón, más aún, hasta que se acaben los números, gracias por existir en mi vida, que nunca os lo había dicho y María te estoy viendo, mi mano es la de abajo.... jejejejePERSONAL E INTRASFERIBLE
Acaba de cumplir un añín el hombrecito de mi vida, mi ahijado, y casi por estas fechas se cumplen ya nueve años! (nunca me había parado a contarlos...) desde que su madre y yo coincidiéramos en una residencia medio universitaria cualquiera de la ciudad de Burgos; poco en común, ella segoviana y enfermera en potencia entonces, yo leonesa y aparejadorucha ya ahora, y en un grupo de cinco posíblemente las que ocupaban los extremos (nunca fue un círculo). El año siguiente nos trajo el otro vértice del triangulo, fundamental para formar este polígono indeformable, y así pasamos el tiempo entre apuntes y prácticas, aerobics, cines, cafés, "operaciones", kinitos, capuccinos a las diez, playbacks a escondidas, confidencias, risas, lágrimas también, partidillos de futbito, fines de semana enteros sin nada que hacer, bocadillos de pan fresco los domingos, gofres en el baño, lavadoras robadas y chocolatinas a tutiplén, abrazos y besos tantos, cosquillas muy a mi pesar, siestas las más afortunadas, silencios, gritos (de alegría siempre!), post-it en las puertas, amaneceres, ocasos, despertares, sueños, ilusiones y también fracasos, y al final siempre ahí, al lado, para escuchar y para un fuerte abrazo... Desde entonces no he dejado de llevaros en los bolsillos del corazón y en lo desordenado de la razón (ya me conoceis), vamos que os pienso y os quiero todo el rato, mil, 2mil, un millón, más aún, hasta que se acaben los números, gracias por existir en mi vida, que nunca os lo había dicho y María te estoy viendo, mi mano es la de abajo.... jejejeje
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4 comentarios:
Ohhhhh, que post más tienno XDD
Y desde luego que comparto tus palabras... los amig@s que se hacen cuando estudias son los de para toda la vida. Yo también tuve que irme a estudiar fuera (bueno, y aún sigo, jejeje) y guardo sólo gratos momentos... como se suele decir, vuelvo con las manos vacias y el corazón lleno de nombres...
Por cierto, te enlazo :)
Preciosísismoooooooo... lágrimillas de ternura surcan hoy mi rostro...
Yo te enseño a enlazar cuando quieras :P
esto es una prueba de que funciona
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